Estaba escrito que el fin del
mundo, el Apocalipsis, llegaría por obra del hijo de Satán, el Anticristo. Satán, como
ya había hecho en anteriores ocasiones a lo largo de la historia, viajó al mundo
terrenal con apariencia humana. Como las otras veces, buscó una mujer joven y fuerte para
que fuera la madre de su hijo. Tenía que ser una mujer casada, y que mantuviera
relaciones con su marido periódicamente para no despertar sospechas. Se encaprichó de
una joven rubia y atlética, muy atractiva. Entró en su casa y la poseyó practicando el
sexo más salvaje y depravado que se pueda imaginar. Satán con su malvado poder hizo que
su mente lo olvidara, y nueve meses después nació su hijo. Su nombre era Software. Este
niño empezó a prepararse para su misión estudiando a sus hermanos de tiempos pasados:
Atila, Gengis Khan, Hitler… Todos ellos fueron hijos de Satán que fallaron en su
misión. Al igual que ellos se preparó para ser un gran líder y formar un poderoso
imperio.
Creció observando a los humanos para conocer sus debilidades, haciéndose pasar por uno
de ellos, ganándose su confianza. Viendo que todos sus hermanos fallaron a pesar de haber
construido grandes imperios, decidió cambiar de táctica. Su imperio no debía ser
militar. Se fijó en el posible potencial de la industria informática, y vio en ella su
medio para dominar a los humanos. Utilizando su poder sobrenatural, empezó a apoderarse
de diversos sectores de esta industria, y logró formar un poderoso imperio informático.
Ya formado, el Imperio extendió sus malévolos tentáculos introduciéndose en todos los
campos empresariales e industriales. En poco tiempo toda la economía mundial estaba bajo
su poder. Ninguna empresa, ningún banco, nada podía funcionar sin los programas
informáticos del Imperio. Incluso estaban bajo su dominio usuarios particulares en sus
casas. El Imperio llegó a tener más adeptos que cualquier religión del mundo.
Como una secta destructiva, obligó a sus súbditos a pagar un tributo cada poco tiempo.
Había que comprar actualizaciones de los programas continuamente, pues estos se quedaban
obsoletos en cuestión de semanas. Todos los programas del Imperio fueron la droga más
usada del mundo. Prácticamente todo el planeta estaba enganchado. Software en su trono se
reía viendo como los pobres humanos intentaban inútilmente manejar sus productos. Pero
estos fallaban inteligentemente, arruinando proyectos, trabajos, vidas. Todo el planeta
sufría pero no podía hacer nada, eran adictos a las drogas informáticas del Imperio.
Pero esto no era suficiente, el broche final para llevar a cabo su plan fue el
"Efecto 2000". Algunos profetas lo predijeron, y los humanos aterrados
intentaron prepararse para ello durante meses, pero fue inútil. El 31 de diciembre de
1999 a las 00:00 h, cuando comenzó el año 2000, empezó también el Armaguedón. Todos
los ordenadores fallaron, la industria y la economía se colapsó, la electricidad dejó
de funcionar, los trenes descarrilaron, los aviones se estrellaron… Los misiles de
todos los países se dispararon controlados por los ordenadores, destruyendo todas las
fuerzas militares y policiales del mundo. El caos y la destrucción reinaron en la Tierra.
La ley había sido eliminada, los humanos empezaron a pelearse por comida y ropa. Pero
había desaparecido todo vestigio de humanidad en ellos. Ya no eran humanos, se
comportaban como alimañas egoístas y enloquecidas, peleándose y matando por un trozo de
pan. Software había triunfado.
Por fin un hijo de Satán se había apoderado del mundo. La risa de Satán resonaba
ensordecedora en los confines del infierno. Dios observaba apenado como su creación se
había destruido. Pero aquello no fue el fin del mundo, fue un nuevo origen. Satán
mandaba ahora y Dios era el que debía actuar en las sombras. Se había producido un
cambio de Dirección General, y aquello era solo el principio…
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